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John mcclane, mucho más que un héroe de acción

La clave de jungla de cristal está en su fondo, no en su forma

 

            Jungla de Cristal (Die Hard, 1988) es una película de acción dirigida por John McTiernan y protagonizada por Bruce Willis, Bonnie Bedellia y Alan Rickman. El héroe de la cinta, antihéroe por algunos rasgos de carácter egoísta y de rebeldía, es el personaje de John McClane. Tanto su personaje como el argumento de la película están basados en una novela de nombre Nothing Lasts Forever (Roderick Thorp, 1979), que es a su vez una secuela de otra novela, la cual ya se había llevado al cine en The Detective (Gordon Douglas, 1968). Los productores no encontraban la manera de llevar a cabo dicha secuela. Así que no fue hasta que los guionistas, Jeb Stuart y Steven E. de Souza entraron en juego, cuando se creó la nueva historia que ahora conocemos como Die Hard. Convirtieron el personaje original de la novela, Joe Leland, en John McClane y dieron varios giros al argumento original, por lo que ya no iba a ser una secuela. La ficción parte de cero, a pesar de que conserva varios elementos de la historia original y algunos rasgos de los personajes.

            La narrativa visual de John McTiernan nos hace comprender quiénes son los personajes, a dónde se dirigen y qué desean en la historia. Para entender por qué John McClane no es un héroe de acción cualquiera, hay que trazar y analizar la evolución de su personaje. En los círculos de guionistas, los personajes del cine de acción se consideran planos, sin un recorrido emocional a lo largo del film, es decir, que el personaje principal termina siendo la misma persona que ha empezado la película. Se suele decir que las películas de este género no necesitan personajes complejos, ya que los giros argumentales y las escenas de acción son las que llevan el peso de la historia y provocan el drama. En las siguientes líneas veremos cómo Die Hard es una excepción y cómo John McClane sufre una transformación a medida que avanzan los minutos, cómo su personaje no termina en el mismo lugar en el que empieza su jornada. Quizá tener un personaje con un arco emocional que evoluciona haya servido para que la película sea considerada una de las cumbres del género y que una de las claves de ese éxito, esté en saltarse clichés, para así transgredir el género. Por ello, la clave del film está en su fondo, no en su forma, aunque es la forma la que fue copiada en numerosos films posteriores, sin que ninguno repitiese el mismo éxito. (ejemplos)

            A continuación, habrá spoilers, por lo que si aún no has visto Jungla de Cristal o leído Nada es para Siempre, éste es el momento.

            Empezaremos por el principio, ya que muy pronto se nos presentan a los personajes principales y sus conflictos. El primer plano de la película es un avión aterrizando. Después se corta a un detalle de la mano de McClane, donde observamos un anillo de casado. El metraje avanza y se expone información a través del diálogo con su compañero de asiento, así como de más imágenes. Una conversación sobre el miedo a volar, una muestra de su arma y otra conversación de exposición sobre su trabajo. Ya sabemos que el personaje además de ser policía, está casado y de viaje. Además, el oso gigante que lleva con un lazo hace indicar que es un regalo para quien va a visitar, presumiblemente a su familia. Todo esto, en apenas los dos primeros minutos de película.

Segundo plano del film
Segundo plano del film

            Después la película cambia de escenario y nos sitúa en el lugar donde se desarrollará el resto de la trama, el rascacielos en el que trabaja su mujer, Holly. Se nos presenta una fiesta con gente de alto nivel, bebidas y drogas caras. La cámara nos muestra a Holly bastante ajena al resto de personas del lugar. Está en su despacho, lejos de la fiesta y habla por teléfono con su ama de llaves. Descubrimos una foto familiar con Holly, John y dos niños. Por su conversación entendemos que McClane no ha avisado a Holly de que vaya a ir, lo que significa que John es un tipo peculiarmente testarudo (ya que nosotros sí sabemos que está en la ciudad) y también queda claro que el mal momento de su relación matrimonial es el principal conflicto del film por el momento. Es más, Holly, enfadada con John, lo hace aún más evidente poniendo la mencionada foto familiar de su despacho tumbada boca abajo. Un detalle que también será muy valioso para el desarrollo del futuro argumental del film.

Holly junto a la foto familiar que tapará

            Volvemos al aeropuerto y al personaje de McClane, allí le vemos con el oso a cuestas y alucinando por el amor que se dan las parejas en público. Dice para sí, «¡California!», y se ríe. Más datos de que está fuera de su ciudad y de que en el fondo, el conflicto trata sobre el amor.

McClane observa con envidia

            Después McClane encontrará a su chófer de limusina, contratado por sorpresa por el jefe de su mujer. Este será el conducto definitivo para exponer los conflictos entre los dos personajes principales de forma aún más clara. La empresa de su mujer es de clase muy alta y ni el propio chófer ni McClane parecen encajar con ese estilo de vida. Además, a ella le va muy bien, por lo que las expectativas del personaje de McClane son poco viables, además de ser bastante egoístas. McClane le cuenta al conductor que está de visita con la intención de que su mujer lo deje todo y se vaya de allí con él. Más exposición mediante el diálogo para que el planteamiento del film quede claro, que el espectador comprenda en qué lugar está posicionado el personaje y qué desea conseguir.

McClane nos cuenta sus intenciones

            El protagonista entra al rascacielos y se decepciona al descubrir que su mujer ya no comparte su apellido, en la empresa es conocida como Holly Gennaro.

Los planes de McClane comienzan a desvanecerse nada más llegar

            Después, ambos se encuentran en la fiesta junto a más gente, sonríen y se abrazan, aunque de forma fría, no están cómodos.

Frío reencuentro

            El jefe de ella presume de lo buena trabajadora que es y del Rolex que se ha ganado con sus negocios. Esta es una pista más de la película sobre cómo es la empresa, presentada como un lugar en el que solo importan la avaricia y la ambición (en el fondo también es un paralelismo que pone a la empresa al mismo nivel de ideales que a los presuntos terroristas que más tarde entrarán a robar allí).

            Ambos se retiran al despacho de Holly y nada más comienzan a conversar, aparecen las discusiones. Todo son reproches, desacuerdos y cuentas pendientes. No hay forma de que su relación se arregle y de que el personaje de McClane consiga sus objetivos. El conflicto está en un punto de no retorno, no hay solución.

La situación no hace más que empeorar

            La imagen cambia al exterior del lugar y vemos aparecer un siniestro camión penetrar en el garaje del rascacielos. Esto ocurre al mismo tiempo que el momento cumbre de la discusión entre Holly y McClane. Es decir, los terroristas toman el edificio en el momento en el que la relación matrimonial entre ambos no tiene arreglo. Punto de inflexión. Sólo llevamos 15 minutos de película hasta aquí.

Los terroristas aparecen justo a tiempo para salvar la relación matrimonial entre Holly y John

            Para apreciar la curva en el personaje de McClane ha de avanzar bastante metraje. Es mientras McClane lucha por su propia supervivencia cuando comprende su error, ya que llega un punto en el que no sabe si va a salir con vida y se siente vulnerable. Entiende que ha estado equivocado todo este tiempo y que en realidad no necesita que su mujer vuelva tras él. Era el egoísmo de que a ella le fuera bien y no le necesitase. Ahora siente que ha sido una experiencia dolorosa y no quiere que siga siendo así. Quiere su perdón. Para expresar ese sentimiento se utilizará una escena con una analogía muy obvia, el dolor físico que está sufriendo mientras lucha por seguir con vida.

            Pero antes, para llegar a este punto clave, hay que hacer una regresión hacia el principio de la película, al avión, cuando el compañero de asiento de McClane le recomienda que camine con los pies descalzos por la habitación, para quitarse el estrés por su miedo a volar. Casualmente ese momento en el que McClane está haciéndolo, los terroristas también están asaltando el edificio, por lo que solo le da tiempo a huir descalzo.

Descalzo para toda la película

            Hora y media después de metraje, McClane ha sufrido de todo, pero en esta escena concreta, los terroristas ya saben que va descalzo y disparan a los cristales del edificio para que se corte los pies. Llega al baño ensangrentado y arrastrándose para poder quitarse los vidrios y seguir adelante.

Comienza a quitarse los cristales

            En ese instante, llama a un compañero policía que está fuera del edificio para decirle que «Dile a Holly que lo siento, le he dicho mil veces te quiero, pero nunca lo siento». Estas palabras emergen de su boca mientras sus dedos arrancan los cristales clavados en su pie. Es sin duda la escena en la que se evidencia que John McClane ya no es el mismo que iba en la limusina. Sus objetivos han cambiado.

El personaje tiene unos objetivos diferentes a los del inicio

            Tras ese momento en el que parece que su relación puede tener salvación, es cuando el drama de la película sube al máximo. La foto familiar que Holly había tapado es descubierta por Hans, el líder de los terroristas y la toma a ella como rehén. Punto de inflexión.

La relación es descubierta por el villano y crece el drama con el secuestro de Holly

            El desenlace termina con McClane logrando sus objetivos. Para ello ha tenido que rescatar a su mujer (el final del libro original es totalmente opuesto y catastrófico, pero la curva del protagonista, Joe Leland, también es diferente) y conseguir su perdón. Es más, para cerrar este círculo de dar y tomar, ambos personajes han de luchar por su supervivencia hacia el final de la película y Holly se ve obligada a soltar su Rolex para salvar la vida, en símbolo de que ella también hace un sacrificio (que sería el arco dramático de su personaje) a cambio de poder estar con su marido.

Se cierran todos los conflictos

            En muchos films se utiliza el amor como un conductor de emociones y de crear drama. Aquí los guionistas optaron por la rama del perdón dentro del tema. Un elemento que convierte a John McClane en un personaje vulnerable y humano (como alguien que comete errores y se está jugando la vida). Y es por eso, por lo que el público conecta y se siente identificado con él.

            Jeb Stuart, uno de los dos guionistas que trabajó con la idea original del libro, comentó en una entrevista que «tras una discusión en casa con mi mujer, salí a dar una vuelta y me di cuenta de que me había equivocado, de que ella tenía razón y yo no. Después de aquel día, llegué a la conclusión de que la película que estábamos escribiendo debía ser muy diferente, el libro era sobre un hombre de unos 65 años que pierde a su hija en un rascacielos, la película iba a ser sobre un hombre de unos 30 que debe pedir perdón a su mujer». (entrevista)

            El propio título de la película es un juego de palabras que significa algo así como cabezón hasta el punto de llevar sus ideales hasta la muerte. De hecho, esa mentalidad tozuda del personaje es la que crea el conflicto con su mujer, pero irónicamente, esa misma testarudez es la que le hace sobrevivir a los terroristas y, por ende, cambiar sus objetivos y comprender que ha de pedir perdón a su mujer.

            La película trabaja con dos líneas argumentales, el conflicto interno, que es el del matrimonio, y el externo, que es el ataque de los terroristas. Las líneas se entrelazan y el conflicto interno solo evoluciona (cambiarán los objetivos del personaje principal) al aparecer y desarrollarse el externo (los terroristas asaltan el edificio). Ambos conflictos se unirán hacia el clímax final (los terroristas secuestran a la mujer de McClane, impidiendo sus nuevos objetivos). Por lo que para poder solucionar su conflicto interno y conseguir sus nuevos objetivos, deberá primero acabar con el conflicto externo (liberando a su mujer de manos de los terroristas). Y una vez resuelto éste, quedarán cerradas ambas líneas argumentales. Holly y John terminarán juntos, algo que nunca hubiese pasado sin el asalto de los terroristas. Die Hard resulta ser en el fondo, una historia de amor.

Al fin ambos recuperan el amor que McClane envidiaba durante la escena del aeropuerto

 

LA CARA OCULTA DE LA PELÍCULA
Introducción al blog

¿Existen las películas buenas y malas?

Como decía Harry el Sucio, «las opiniones son como los culos, cada uno tiene el suyo». El cine se parece a la vida en una cosa, cada uno la ve con unos ojos diferentes, cada uno vive su propia película. 

En cada capítulo, a través de la deconstrucción dramática y cinematográfica, analizaremos películas que deben verse al menos una vez en la vida, cada una con sus diversas razones para hacerlo. 

Desglosaremos partes del argumento que generalmente no se tienen en cuenta a la hora de valorar el film en cuestión, y veremos cómo cada pequeño detalle acaba sirviendo para construir una pequeña gran historia dentro de la película.

Si no has visto alguno de los filmes que se desmembrarán próximamente, no esperes más.      (A no ser que quieras que sea a ti a quien desmiembre)

Con cariño,

Mikel